Pequeña antología poética de Antonio Pardal Rivas.

Entradas etiquetadas como ‘ternura’

Bésame.


Bésame despacio y suavemente,
con la tierna dulzura que tú sabes.
Bésame sin prisa, lentamente…

Une tus labios rezumantes de ambrosía
con mis labios, maduros, ya cansados.
Besame la boca, vida mía
poco a poco, con ternura, despacito,
mientras nuestros labios se acarician
gozando de placeres infinitos…

Y cuando ya esté embriagado por tus besos
no retires tu boca de la mía,
deja que acaricie tu bella dentadura
mimando suavemente las perlas que la engarzan,
adornando tu boca limpia y pura.

Déjame que aspire el dulce aliento
que emana de tu boca tan querida.
Que ese aroma que tus labios solo exhalan,
a mi me da la vida.

Bésame, mi amor, pues con tus besos
vas curando tiernamente mis heridas,
y vuelvo a recobrar con más fuerza, si cabe,
las ganas de vivir que ya creí perdidas…

Bésame cada día, cada hora, cada instante
que yo nunca me canso de tus besos.
Bésame, mi hermosa mujercita y tierna amante.
Ofréceme mil veces tu boca tan amada…
que es lo único que alegra y da sentido
a una vida que sin ti no sería nada…

© Antonio Pardal Rivas

Agosto 2.005.

Anuncios

A la mujer


La esencia del amor que representas
marcha unida al valor de tu ternura,
que acentúan tus dones de dulzura,
sublimando las actos que tú alientas.

Muchos años, del hombre, fuiste esclava,
soportando en tu dulce corazón
la pena de una abyecta sinrazón
que con saña y vesania te trataba.

Mas un día cortaste las cadenas
que presas retenían tu libertad
con llaves seculares de malicia.

Y por fin conseguiste, mujer buena,
alcanzar el derecho a la igualdad,
venciendo tantos siglos de injusticia.

© Antonio Pardal Rivas.

8 de marzo de 2.005. Día de la mujer

Margarita


No puedo compararte con la rosa
pletórica de aroma embriagador
que todos imaginan que es la flor
más bella y de colores más hermosa.

Parece en la distancia candorosa,
mas vive sobre un tálamo traidor
que mata con sus púas el amor
de forma traicionera y alevosa.

Jamás con tu conducta me has dañado
y humilde en tu bondad tan infinita
ternura, paz y amor me has entregado.

Semejas una flor aún más bonita,
con pétalos de amor ilusionado.
Pareces un tierna margarita.

© Antonio Pardal Rivas

20-05-07

Tus manos


 

Manos que acarician tiernas
y que transmiten amor,
descubriendo la dulzura
que alberga tu corazón.

Manos que curan tristezas
y que me cubren de paz
al disfrutar sus caricias.
Manos llenas de bondad.

Manos que alivian las penas
que a veces siento en el pecho.
Con aroma de jazmines.
Con el frescor del helecho.

Son tus manos, mujer mía,
otro motivo de amarte
pués transmiten el cariño
que tú sola sabes darme.

Cuando tus dedos me rozan
siento una inmensa ternura,
pues tus manos son reflejo
de tu alma, límpia y pura…

No me canso de besar
tu aterciopelada palma
y la yema de tus dedos…
Es como besarte el alma…

Cuando acaricias mi cuerpo
como hacerlo tú bien sabes
siento que tus manos son
leves, como plumas de aves

Oh, mi tierna y dulce amada,
no me prives de tus manos
en mi hermoso atardecer…
Son como besos livianos…

© Antonio Pardal Rivas

Mayo-2004.

Un año más


 

Sublime resplandor que a mi alma envuelve,
efluvio de un amor inmarchitable
que siente la ternura de adorarte
y no se cansa nunca de quererte.

Un año más pasé sintiendo al verte
la misma sensación dulce y constante
que ya inundó mi pecho al encontrarte,
oculta en el cariño que me ofreces.

Un año más teniéndote a mi lado
quitándome las piedras del camino
y dándome la ayuda de tus manos.

Cansado voy de humilde peregrino
que vive en el amparo de tus brazos
y avanza en tu ternura protegido…

© Antonio Pardal Rivas
23-12-07

ÁNGELES HUMANOS -alejandrino-


Ya llega a tu regazo un halo interminable
de ternura infinita, lo mejor del humano.
Su más pura inocencia, su canto más lozano
ensalzando tu gloria que brilla insuperable.

Es la esencia más pura de un amor entrañable
que nunca pudo odiar y eleva a Ti su mano
buscando la caricia de un resplandor lejano
que sane la tristeza de un mal insoportable.

Es columna infinita, cantando con euforia,
la que busca el reposo de tu perenne Amor
llegando a tu regazo de inmarcesible gloria.

Son millones de almas, cargadas de candor,
que en el claustro materno, de forma perentoria,
fueron restituídas a Ti, Sumo Hacedor.

Antonio Pardal
17-12-07

LAXITUD


 

La dulce laxitud que siento al verte
vestida con el traje de fulgores
que nátura te dió, como a las flores,
exulta este gran gozo de tenerte.

La tierna sensación de poseerte
transida entre mis brazos, en albores
de amor y plenitud cautivadores,
aplaca mis angustias de perderte.

Tus ojos al mirarme me diluyen
en el grandioso amor del universo
y me hacen elevarme a lo sublime.

Al sitio donde eufóricos confluyen,
canción, amor, ternura, luz y verso
y el alma enajenada ríe y gime.

© Antonio Pardal Rivas

04-10-07

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: