Pequeña antología poética de Antonio Pardal Rivas.

Entradas etiquetadas como ‘olvido’

Ingratitud.


¡Cuantos años han pasado!
¡Cuanto amor has repartido
en tu caminar pausado
por senderos escondidos!

¡Desengaños de una vida
que nunca más volverá,
y rompen tu corazón
cuando ya pronto te irás!

¡Amargura del recuerdo
de la hermosa juventud,
en que repartiste amores
huerfanos de gratitud.!

Fuiste sembrando ternuras
a lo largo de tu vida,
y cosechaste amarguras
en tu alma dolorida…

Hijos a los que entregaste
lo más dulce de tu ser…
¿Por qué olvidais vuestro padre
en su triste atardecer?

Amigos, mintiendo amores,
que te entregaban su aprecio
a cambio de tus favores…
¡Los creiste como un necio…!

Solos, desnudos, nacemos,
y también solos morimos…
¿Por qué nos lastima tanto
el desamor y el olvido…?

© Antonio Pardal Rivas

Octubre 2004.

Anuncios

Alzheimer (soneto alejandrino).


Cuando el tiempo me obligue a doblar la cabeza, 
y a pesar de mirarte, tu dulzura no vea. 
Cuando ya un ser humano mi persona no sea… 
Cuando, ignaro, mi cuerpo se mueva con torpeza. 

Cuando tiemblen mis manos sin rozar tu belleza, 
y mi voz ya no sepa transmitirte una idea, 
olvidando que fuiste mi adorable azalea… 
Cuando mi alma, cansada, se muera de tristeza. 

Cuando ya ni siquiera me acuerde de tu nombre. 
Cuando llegue a olvidar nuestra vida pasada. 
Cuando solo persista en mi cuerpo su faz… 

Nunca olvides los años en que yo fuí tu hombre. 
Ten presente aquel tiempo en que fuiste mi amada, 
y concédeme, cielo, el reposo y la paz… 

© Antonio Pardal Rivas.

Junio 2005.

Escalofrío


 

Latidos que revuelven mis entrañas
sintiendo que sus labios abandonan,
en noches que titilan las estrellas,
sin besos a una boca que la adora.

Olvido y desamparo que me ahoga
y lento, sutilmente, me destroza
al ver la cerrazón de una mirada
que quiere abandonar mi vida a solas.

Sé bien que tantos años ya pasados
borraron de su mente muchas cosas;
la gloria de caricias infinitas
y el ansia de besarme como loca.

El tiempo, cuando pasa no perdona
y amores inmortales de otras horas
al paso de los días y los años
acaban deshojados cual las rosas.

¡Maldito escalofrío el que me embarga
viviendo el acabarse de una historia!
¡Maldito es el olvido que nos mata
dejándonos tristezas y almas rotas…!

© Antonio Pardal Rivas

10-5-10

 

 

Olvido


 

El poeta también siente pena,
siente pena de su soledad.
Que a los hijos que un día lo olvidaron,
no puede olvidar.

Que poco cariño mostramos al padre
cuando aún está vivo.
Y como añoramos después, con los años,
al que ya se ha ido.

Como gime el humilde viejito
que en la vida todo lo entregó,
recordando a su prole querida
que ahora lo olvidó.

Esa oculta y callada tristeza
que sufren los viejos,
al ver que sus hijos queridos
se olvidan de ellos,

es quizás el dolor más profundo
que puede sentirse en la vida.
Es desgarro que al alma lacera,
con punzante herida.

¡Cuantas penas esconden las tumbas!
¡Qué amarguras por falta de amor!
¡Como ocultan a aquellos que quedan,
su extinto dolor!.

El poeta también siente pena,
siente pena de su soledad.
Que a los hijos que un día se fueron,
no puede olvidar…

© Antonio Pardal Rivas

Diciembre, 2005

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: