Pequeña antología poética de Antonio Pardal Rivas.

Archivo para 7 junio, 2011

Memoria histórica.


Reverbera en mi alma el eco impuro
de una horrible palabra que me aterra,
resonancia difusa en que la tierra
me anticipa los males del futuro.

Es un eco que surge de lo oscuro,
del pasado lejano de una guerra
cuyas rosas de sangre desentierra
la memoria latente en un conjuro.

Y susurran macabros los lamentos
olvidados al paso de los años
por sendas de perdones irredentos.

Mas de nuevo los ecos más extraños
recuerdan los letales argumentos
que llevan al martirio a los rebaños.

© Antonio Pardal Rivas

2-7-10

Anuncios

Adiós.


Hoy se llena mi pecho de congoja
al oir el cantar de los pardales
a la luz fastuosamente roja,
que alumbra en la mañana a los zarzales.

Y frente al tragaluz de mi ventana
me extasío bañándome en el sol
de una nueva y radiante filigrana
que cubre el firmamento de arrebol.

¡Cuantos días y cuantas alboradas
llegaron y se fueron silenciosas!
¡Cómo son todas ellas recordadas
cuando llega el final de tantas cosas!

El triste palpitar de un corazón
que a fuerzas de sufrir se encuentra herido
apaga lentamente el diapasón,
inmerso en el cansancio de un latido.

Son pocas alboradas, ya lo noto,
las que alumbran mi vida en el futuro,
pues algo en mi interior quedose roto
abrazado a mi pecho en un conjuro.

Y cuando falte el sol por el oriente.
Y cuando los zorzales queden mudos.
Y cuando el corazón quede silente,
dejando al firmamento ya desnudo…

Aún sentirás latir en tu memoria
una sutil y tierna melodía
recuerdo de la dulce y triste historia
de aquel que se marchó, solo, un buen día…

© Antonio Pardal Rivas.

10-11-08

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: