Pequeña antología poética de Antonio Pardal Rivas.

Archivo para 28 enero, 2011

Almendros de mi Axarquía


Despacio va cambiando el bello manto,
destello de las nieves invernales,
y el brillo de las sierras colosales
parece que descuida su albo encanto.

Escurren las laderas como un llanto
los restos de nevadas torrenciales
con agua resurgida en manantiales
que entonan, cristalino, un dulce canto.

El frío del invierno se modera
y flores por doquier cubren la tierra
pintando de colores la campiña.

Y tierna va naciendo en primavera
la flor de los almendros de mi sierra,
más blanca que los senos de una niña.

© Antonio Pardal Rivas

14-3-09

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¡Qué pena…!


Niña de los ojos negros,
la de los ojos gachones.
La que a mí me da la vida
mientras me mata de amores.

La de la trenza morena
y cara de blanca luna.
La que me quita las penas
y quiero como a ninguna.

La de la boca de fresa
con aliento de azucena.
La que me abrasa al mirarme
con cara de niña buena.

La que muestra la cintura
sobre su falda vaquera,
con inocencia de angel
cimbreando sus caderas.

La del piercin y el tatuaje
en ese sitio escondido
que sólo se ve en la playa
al quitarse su vestido.

Niña de piernas muy largas,
con senos duros y erguidos,
que se mueve como el junco
que nace junto a los rios.

¡Que pena, siento, que pena,
cuando mis ojos le miran,
poco a poco, despacito,
su cara de niña buena…!

© Antonio Pardal Rivas

Marzo, 2006

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