Pequeña antología poética de Antonio Pardal Rivas.

Archivo para 28 noviembre, 2010

Bogando.


 

Lejos, muy lejos diviso la costa
desde la cofa del bello velero
que rodeado de hermosos delfines
vuela bogando a su son marinero.

Sopla la brisa forzando el viraje
con el crujir de los largos maderos
mientras las velas flamean rampantes
entre el azul añilado del cielo.

Mi compañera me ayuda en las jarcias
mientras que subo hasta el mastil cimero,
y allá en cubierta, en la amura de proa,
miro su cuerpo delgado y enhiesto.

Y así prosigo entre olas rompientes
mi singladura cruzando lo inmenso,
acompañado de hermosos delfines
y de la dulce mujer que yo quiero.

© Antonio Pardal Rivas

21-01-10

La música del cielo.


Yo tengo el privilegio de escuchar en mi mente
la inmensa sinfonía que toca el universo.
Cargada de armonía nacida en lo diverso,
en este sortilegio descanso dulcemente.

Envuelto en el arpegio de tal belleza ingente,
grandiosa alegoría en que me encuentro inmerso,
gozo de la alegría del más sublime verso
que ensalza el florilegio de un Dios Omnipotente.

Humilde le agradezco ese don tan inmenso
que me entregó cual palma de amor y de consuelo,
pues sé que no merezco tan perfumado incienso.

Don que transmite calma y me eleva en un vuelo,
sintiendo que perezco, minúsculo e indefenso,
mientras oigo en el alma la música del cielo.

© Antonio Pardal Rivas

19-11-07
ALEJANDRINO, con rima en los 28 hemistiquios

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